Batalla de Bajmut
La Batalla de Bajmut fue una batalla importante entre las Fuerzas Armadas Rusas y las Fuerzas Armadas de Ucrania por el control de la ciudad de Bajmut y sus alrededores, durante la campaña del Este de Ucrania. Se considera la batalla más sangrienta de la guerra hasta el momento y una de las más largas. Los analistas militares la consideran la batalla más sangrienta del siglo XXI, e incluso la caracterizan como "la batalla de infantería más sangrienta desde la Segunda Guerra Mundial".
Si bien el bombardeo de Bajmut comenzó en mayo de 2022, el asalto principal hacia la ciudad comenzó el 1 de agosto de 2022 después de que las fuerzas rusas consiguieran romper la primera línea fortificada ucraniana en Popasna y avanzaran desde esta dirección tras una retirada ucraniana de la zona. La principal fuerza de asalto rusa estaba formada principalmente por mercenarios del Grupo Wagner, apoyados por tropas regulares de las Fuerzas Armadas de Rusia y, al parecer, elementos de la milicia de la República Popular de Donetsk.
A finales de 2022, tras las contraofensivas ucranianas de Járkiv y Jersón, el frente Bajmut-Soledar se convirtió en un foco importante de la guerra, siendo uno de los pocos frentes donde Rusia permaneció a la ofensiva. Los ataques a la ciudad se intensificaron en noviembre de 2022, cuando las fuerzas rusas asaltantes fueron reforzadas por unidades redesplegadas desde el frente de Jersón, junto con reclutas recién movilizados. En ese momento, gran parte de la línea del frente se había convertido en una guerra de trincheras posicional, y ambos bandos sufrieron un gran número de bajas sin ningún avance significativo. Mediante el uso de repetidos asaltos compuestos por convictos sacados de las cárceles de Rusia, las tropas de Wagner pudieron ganar terreno gradualmente a costa de grandes pérdidas y, en febrero de 2023, capturaron territorio en el norte y el sur de Bajmut y amenazaron con un cerco, lo que obligó a las fuerzas ucranianas a retirarse lentamente en la ciudad y a enviar refuerzos que mantuvieran las líneas de comunicación con la ciudad abiertas. La batalla se convirtió en una feroz guerra urbana. En marzo de 2023, las fuerzas rusas capturaron la mitad oriental de la ciudad, hasta el río Bajmutka, y continuaron avanzando hacia las partes de la ciudad controladas por Ucrania.
Un YPR-765 de la 3.ª Brigada de Asalto de Ucrania repeliendo un asalto ruso en las afueras de Bajmut, finales de enero de 2023.
Un tanque ruso T-90M en combate urbano dentro de Bajmut en abril de 2023.
El 20 de mayo de 2023, Bajmut había sido capturada en su mayor parte por fuerzas rusas, y las tropas ucranianas sólo mantenían el control de una pequeña franja de la ciudad a lo largo de la carretera T0504. A partir de entonces, y en el marzo de las contraofensiva general iniciada en junio de 2023, Ucrania inició contraataques en los flancos de Bajmut, buscando rodear la ciudad. Casi al mismo tiempo, el 25 de mayo, Wagner comenzó a retirarse de la ciudad para ser reemplazado por tropas rusas regulares, en medio de fuertes disputas internas entre el liderazgo de Wagner y el alto mando ruso. En septiembre de 2023, el presidente Zelensky dijo que Ucrania seguiría luchando para retomar Bajmut.
Aunque inicialmente era un objetivo con menor importancia táctica, Bajmut se convirtió en una de las batallas centrales de la guerra, adquiriendo una gran importancia simbólica para ambos bandos, ya que el presidente Zelensky declaró que era la "fortaleza de nuestra moral", y debido a la fuerte inversión de personal y recursos que ambos lados utilizaron para controlar la ciudad. La batalla de Bajmut ha sido descrita como una "picadora de carne" tanto para los ejércitos ucranianos como rusos. La intensidad de la batalla y el elevado número de bajas sufridas por ambos bandos durante la lucha se ha comparado con la Batalla de Verdún en la Primera Guerra Mundial, y con algunos combates de la Segunda Guerra Mundial como la Batalla de Stalingrado.
Referencias
Este artículo fue redactado por Adrián Hermida para WikiTanks.